Perras
¿Lo saben tus padres?
El plot es lo mejor de la película, ya que “Perras” es un thriller, género por demás difícil en todas las cuestiones narrativas y trata básicamente de un salón específico en una escuela de señoritas, donde alguna de ellas, ha cometido algún crimen espantoso, el miedo y la paranoia hacen presa en diversos grados, pero en todas y cada una de las chicas. Dicha tensión y el que estén literalmente encerradas en su salón bajo la consigna de una confesión de quien hizo semejante cosa (el crimen jamás se sabe bien, hasta el final de la cinta) hace que las diferencias y los rencores entre las compañeras, se hagan más dolorosos y más profundos, una a una iremos viendo quienes son estas adolescentes, que hay detrás de su llanto, sus risas y hasta de sus ropas… Al final sabremos qué crimen se cometió ahí y quien de ellas, fue la culpable.
Hasta ahí el argumento, ¿verdad que se lee muy bien? digo, la verdad se antoja, ya que tiene elementos que siempre llaman la atención, un misterio, muchos probables culpables, hermosas chicas y una realidad reflejada a cuadro ¿Qué podría fallar? y la realidad es que falló en casi todo, de manera más que lamentable.
No sé por donde comenzar, es difícil cuando hay tantos errores… no me confundan, Guillermo Ríos escribió una historia muy buena, tiene todos los elementos de un thriller y mucho más, sin duda el misterio a resolver hasta el mismísimo final es una gran idea, de hecho, amigos, eso es lo que me dio más coraje de esta película.
Que Perras pudo ser una película increíble, que trascendiera en la escena del cine nacional por innovadora, por atrevida y por ser artísticamente cautivadora… y se quedó en un churro más, con los mismos patéticos errores que han hundido al cine mexicano en un estancamiento que francamente, espanta.
Comenzaré por decirles que, de nuevo… la historia es maravillosa ¿por qué echarla a perder con secuencias larguísimas que no le aportan nada? ¿Por Qué?. La escena del inodoro… dios, son 9 minutos de PORQUERÍA totalmente innecesaria, de diálogos obtusos y de gesticulaciones lamentables por parte de Scarlet Dergal, pero no es culpa de la chiquilla, sino del mismo director y escritor, Guillermo Ríos… de verdad que uno se pregunta ¿quiero seguir viendo esto? y no dudo que mucha gente haya salido del cine respondiéndose a sí mismos: No, no quiero seguir viendo esto.
El asunto es que Perras sin duda contó con un equipo técnico y artístico impecable, la iluminación siempre es la correcta, la fotografía regala momentos de genialidad en muchas ocasiones a lo largo de la cinta, la música ambienta de manera adecuada los entornos, las ambientaciones aunque sencillas, hacen su parte… de nueva cuenta, la idea era buenísima! PERO, la adaptación del guion a la pantalla y la dirección es irónicamente lo que derrumba esta ópera prima convirtiendo a Guillermo Ríos en su propio peor enemigo, hay que entender que los tiempos en que el cine era teatro filmado, con cortes y secuencias marcados, que los monólogos en off y las secuencias unitarias son cosa del pasado lejano del cine (1920/1929) y es algo que sin duda ya no funciona y la película trata de por la fuerza, montar 10 actos (Perras fue originalmente una obra de teatro del mismo Guillermo Ríos), algunos buenos, otros totalmente innecesarios como el episodio animado, de pésimo gusto del personaje Alejandra Suárez “La vale madres” en un burdo y patético intento de copiar el estilo de John Kricfalusi (creador de “The Ren & Stimpy show”) así como la secuencia de la niña que asesina a su familia con un martillo por la madrugada en un mini «spin-off» la cual es una escena larguísima son cosas que ni siquiera debieron existir en Perras.
Tristemente Perras pasa por los mismos errores de hueva por los que pasa la mayoría de las cintas nacionales, lenguaje soez injustificado (si, las chicas de prepa son muy groseras, pero estas hablan y actúan como chimpancés ebrios) y prácticamente toda la película estamos escuchando “verga” “chinga tu madre” “puta” “me pelas la panocha” y demás linduras que hacen que la intención y el contenido de los diálogos se pierda casi por completo, las actuaciones son MALÍSIMAS, un asco lamentable… quiso el director exagerar un poco, acentuar a los personajes y los convirtió en una caricatura, en una farsa de estereotipos que da tristeza, salvo Claudia Zepeda (María del Mar, “La matada”) y Alenka Ríos (Ana Cecilia “La mustia”) las demás chicas y actores involucrados hicieron una interpretación para el olvido.

Sinceramente, para mí, Perras tiene un 5 de calificación, no es ni por mucho, la peor película que se ha filmado en México, es que tristemente se convierte en una más del montón, en él (sin duda) meritorio intento de Guillermo Ríos de debutar con una película fuerte, agresiva y polémica, ya mencioné muchísimos de sus errores (no acabaría si le sigo, como lo corriente de sus upskirts [cuando se les ven los calzones a las chicas] o la moral antiaborto del director) pero también he destacado los aciertos de esta cinta, ¿escenas buenas? caray… creo que me quedo con el corto de Karen de la Hoya (Lourdes Valenzuela “La Tora”) que tiene un excelente seguimiento de cámara y un bien logrado efecto bullet-time que la hacen, a pesar de su contexto trágico, una gran escena… el final es de hecho lo mejor de la cinta y es cuando más coraje da ver todas las tropelías que se hicieron en esta película.
Equipo: Arcos Guzmán Jade, Gonzalez Sauceda Diana Vianney, Meda Lopez Quetzali Alejandra y Reyna Espinoza Jose Ignacio.



